La sal no es tan blanca como la pintan

El cáncer de estómago es el cuarto tipo de cáncer más frecuente y sin embargo uno de cada siete casos de cáncer estomacal podría evitarse si la gente limitara su consumo de sal.

El consumo excesivo de sal es responsable de padecimientos como hipertensión arterial y acumulación grave de líquidos en personas con insuficiencia cardiaca; pero la sal en exceso puede también causar daños a las mucosas gástricas, provocando úlceras que en muchos casos son el origen de la transformación de células sanas en células cancerosas. El cáncer de estómago es el cuarto tipo de cáncer más frecuente y sin embargo uno de cada siete casos de cáncer estomacal podría evitarse si la gente limitara su consumo de sal.

Estudios sobre la relación del consumo excesivo de sodio y el riesgo de cáncer de estómago, muestran que la incidencia es mayor en países en donde se consumen tradicionalmente alimentos salados como en Japón.

Es importante señalar que sal y sodio son dos cosas distintas. Cuando hablamos de sal de mesa, hablamos de cloruro de sodio. El sodio constituye el principal ingrediente de la sal con un 60 %, el otro 40 % está constituído por cloruro. El sodio es un mineral necesario para mantener el equilibrio normal de los fluidos en el organismo pero su consumo debe ser apropiado a las necesidades del organismo. Según el World Cancer Research International Fund (WCRF) y la Organización Mundial de la Salud (OMC) la recomendación es de máximo 5 gramos de chloruro de sodio diarios, es decir 2,3 gramos de sodio. Las personas que sufren de hypertensión arterial deben mantener su consomación a 1,5 gramos diarios.

Pero en realidad nuestro organismo necesita menores cantidades de sodio y sobretodo en cantidades diferentes según las etapas de la vida.

De 1 a 3 años - 1 mg,
De 4 a 8 años - 1,2 mg,
De 9 a 18 años - 1,5 mg,
De 19 a 50 años - 1,5 mg,
De 51 a 70años - 1,3 mg diarios,
Más de 71 años - 1,2 mg diarios.

Sin embargo, es dificil controlar la cantidad consumida diariamente porque la vasta mayoría de la sal que consumimos está ya en el alimento que compramos. 75% proviene de los alimentos procesados, el otro 25% lo añadimos cuando preparamos los alimentos o en la mesa.

El sodio se encuentra de forma natural en alimentos como la leche, el betabel y el apio, así como en el agua potable dependiende de la fuente pero el sodio también se añade a los alimentos, siendo algunas de sus formas el glutamato monosódico, bicarbonato de sodio, polvo para hornear o levadura química, benzoato de sodio, nitrito de sodio, sacarina de sodio salsa soya, sal de cebolla y ajo, así como cubos concentrados entre otros.

Para controlar mejor nuestro consumo de sodio, hay que saber que la industria alimentaria lo utiliza abundantemente ya que sirve como agente de conservación y para realzar el sabor de los alimentos. Las comidas preparadas como botanas, panes, pizzas, galletas, salsas, sopas y demás platos listos para consumir así como las carnes frías y alimentos que se conservan a base de sal contienen generalmente grandes cantidades de sodio.

Comer salado en exceso nos hace perder la capacidad de sentir los sabores de los alimentos, basta con disminuir la sal para darse cuenta de la diferencia.

Podemos añadir a nuestras costumbres alimenticias algunos sustitutos que nos llevarán a un consumo menor de sal. Hay dos formas de sustiuir el sabor salado. Uno es la acidez porque en la lengua los receptores de sabores salados están muy cerca de los receptores de sabores ácidos, así que utilizando vinagre de jeréz (no el balsámico) o limón, obtendremos un sabor salado ya que la acidez de éstos imitará en cierta forma el sabor salado.

Otras posibilidades son las especias y hierbas que contienen aromas que sustituyen creativamente el sabor salado.

Por ejemplo, para la carne de rés utilice hoja de laurel, polvo de mostaza, tomillo, y nuez moscada.
A la papa, la cebolla, ajo, perejil y cebollín le darán sabor.
En el pollo añada limón, ajo, gengibre y estragón.
Para cocinar el arroz utilice pimiento verde, canela, paprika y comino.
El pescado es delicioso con citronela, curry y eneldo.

Estas son algunas ideas pero el único límite es la imaginación.